Palabra de la Presidenta

Este es un sueño que se convierte en realidad. Queremos y vamos a cambiar la vida de estos jóvenes. Ellos se convertirán en seres humanos realizados, listos para vivir cualquier situación de la vida. A través del deporte, conseguimos trabajar principios de la vida. El deporte dicta reglas.

Vamos a arraigar estos principios en ellos y en sus familias, para crear un engranaje sincronizado. Creo en el camino inverso: los padres siendo transformados por sus hijos.

El Instituto Gabriel Medina, los surfistas e incluso toda la gente que unió fuerzas con nosotros para trabajar en ese proyecto serán como si fueran nuestros hijos. En verdad, estamos ganando varios hijos. Es una felicidad y también una gran responsabilidad y tomamos en serio ese nuevo camino.

El Instituto es como si fuera un hijo, que nació. Ahora, con mucha felicidad, responsabilidad y amor, vamos a amamantarlo, enseñarle a caminar, hablar, ayudar en su formación y alegrarnos con los éxitos. Sus frutos nos alegrarán muchas veces hasta las próximas generaciones.

Sabemos que no todos los participantes se convertirán campeones de las olas en el futuro, pero ellos serán preparados para que se conviertan en buenos ciudadanos y vencedores en las carreras que sigan. Yo conozco la su realidad de ellos, he vivido esa realidad. En la profesión que sigan, marcarán la diferencia. Vamos a aprovechar y potenciar esa herramienta que estamos creando.

Queremos cambiar la realidad de una zona, más tarde de una ciudad y después de un país. Esto se extenderá por todo Brasil. Yo lo creo. Vamos a plantar ahora y en el futuro muchos van a cosechar. Son semillas que darán frutos. ¡Eso es seguro, lo garantizo!

¡Gracias, Diós!

Simone Medina, presidenta del Instituto Gabriel Medina (y madre de Gabriel)